Buscar información en el conjunto de Internet PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Miércoles, 06 de Junio de 2012 10:05

La gran oferta de fuentes de información digital, especialmente a través de Internet, nos enfrenta como docentes a la necesidad de dotar a los alumnos de una serie de conocimientos que vayan más allá de la habilidad tecnológica que, por otro lado, suelen dominar mejor que nosotros. En la actualidad se hace imprescindible la familiarización del alumnado con el manejo y lectura de publicaciones digitales y con la consulta de fuentes de información electrónicas en todas las áreas del currículo. Los tipos de actividades que se les pueden proponer son muy variadas y pueden orientarse a las tres fases del tratamiento de la información:

  • Consultar información electrónica. Por ejemplo, consultar enciclopedias digitales; leer y comparar varias ediciones digitales de periódicos; buscar páginas web de un tema concreto y seleccionar las más interesantes; buscar en los catálogos de bibliotecas existentes en la red; buscar textos literarios en la red, etc.
  • Elaborar la información obtenida mediante diferentes técnicas de trabajo intelectual (clasificación, selección, comparación, resumen, redacción de textos, creación de gráficos o imágenes, etc.) y mediante diferentes herramientas (procesador de textos, presentaciones, etc).
  • Comunicar el resultado a otros. Los alumnos pueden difundir sus textos y trabajos ya sea en papel o en formato digital, mediante presentaciones, edición de páginas web, blogs, etc.

Internet en la biblioteca

Internet es la principal de las fuentes de información digital. Puede ser considerado como un recurso más entre los que ofrece una biblioteca. Pero es un recurso muy especial, ya que constituye una especie de biblioteca aneja, aunque virtual e inmaterial. Para hacer un uso eficaz de una biblioteca, ya sea real o virtual, debemos procurar que los alumnos:

  • Conozcan la biblioteca, su espacio y su organización.
  • Conozcan sus recursos.
  • Sepan localizar los documentos utilizando planes de clasificación y catálogos.
  • Sepan seleccionar documentos según varios criterios (gusto personal, intereses, objetivos de lectura, dificultad, rigor, calidad, fiabilidad, etc.)
  • Sepan usar cada una de las fuentes de información que ofrece la biblioteca y localizar información en cada una de ellas.
  • Sepan extraer información de los documentos seleccionados.
  • Sepan realizar un trabajo de investigación.
  • Sepan comunicar a los demás los resultados de su investigación.

Partiendo de estas habilidades, podemos definir una serie de contenidos básicos a la hora de trabajar con Internet. Muchos de estos contenidos pueden y deben ser abordados desde todas las áreas y se organizan en torno a cinco bloques:

  • Conocer la red Internet.
  • Conocer los documentos más frecuentes en la red.
  • Buscar información en el conjunto de la red.
  • Hacer trabajos de investigación utilizando documentos de la red.
  • Seleccionar información de calidad en la red.

Conocer la red Internet

Además de la red física de ordenadores que se comunican entre sí a través de las líneas telefónicas, Internet es una impresionante fuente de información que ofrece un complemento de la información impresa y, por tanto, un interesante instrumento para documentarse. Se suele comparar a una gran biblioteca en la que cada uno de nosotros podemos dejar documentos sin que nadie haga una selección ni los ordene. Una biblioteca llena de maravillosos documentos, pero también cargada de documentos inservibles e incluso deliberadamente erróneos. Una biblioteca sin bibliotecarios, con documentos publicados de forma heterogénea, sin normas de presentación ni de estilo, que van llegando sin orden alguno y sin un catálogo centralizado. Una biblioteca en la que además se compra, se vende, se comparten conocimientos científicos, se hacen amigos, se difunden noticias falsas, etc. Por ello, es importante conocerla para usarla de la forma más adecuada posible.

Utilizar Internet supone:

  • Enfrentarse a un espacio enorme, abstracto e ilimitado en el que se publican documentos continuamente.
  • Enfrentarse a dificultades para localizar informaciones y documentos entre una gran masa de ellos.
  • Dominar nuevas herramientas, así como comprender nuevos códigos de presentación de la información.
  • Saber identificar los objetivos de la información a la que accedemos y saber discernir entre información, opinión, publicidad, manipulación, etc.
  • Desarrollar la lectura crítica y la capacidad de ser selectivos.

¿Qué podemos encontrar en Internet?
Si nos fijamos en la tipología documental podemos encontrar documentos de varias categorías:

  • Documentos primarios o documentos originales: aquéllos que son el resultado de la actividad humana o también de la reflexión, el conocimiento o la creatividad de sus respectivos autores. En la red suelen presentarse como largas páginas, llamadas páginas web, con texto, imágenes, sonidos, etc.
  • Documentos secundarios: son los que contiene informaciones y datos sobre otros documentos primarios con el fin de facilitar su localización, consulta o utilización posterior. Entre estos destacan las bases de datos de diferentes tipos y temas, como por ejemplo los catálogos de las bibliotecas o de las editoriales. Las informaciones que se suelen ofrecer son la descripción del documento primario, sus datos principales, un resumen, etc.

Páginas web y bases de datos son dos categorías diferentes de documentos, para cuya consulta es necesario dominar dos modos de búsqueda de información.

Conocer los documentos más frecuentes en la red

Para conocer los documentos que se publican en la red es necesario comprender el concepto de hipertexto. El hipertexto utiliza muchos de los elementos de un texto impreso, pero es un texto que sólo existe en la pantalla del ordenador y que relaciona entre sí documentos independientes, que pueden estar archivados en varios ordenadores. Mediante enlaces que aparecen en cada página, conecta un texto con otro creando la impresión de que es un documento único, cuando en realidad es un documento compuesto de páginas web independientes, que pueden tener un solo autor o diferentes autores. Esto explica que estas páginas no estén numeradas ni estén unidas en un orden fijo como en un libro, sino que el lector puede elegir el orden de lectura.

Podemos utilizar los libros como referencia para comprender algunos de los elementos de un sitio web. Los libros ofrecen una serie de herramientas para encontrar informaciones puntuales en sus páginas: el sumario, el índice alfabético y otros tipos de índices como el de nombres propios, el topográfico, de ilustraciones, cronológico, etc. Los sitios web suelen tener un sumario en forma de menú o en forma de mapa conceptual. Sin embargo, es raro ver índices alfabéticos en la web, ya que la búsqueda por palabras clave se suele hacer mediante buscadores internos; éstos buscan en los índices, que existen aunque no los veamos. En éstos también se pueden hacer búsquedas por frases completas, lo que es imposible en un libro.

La web utiliza códigos gráficos similares a los libros (el tipo y el tamaño de las letras, el uso del color, los símbolos, las ilustraciones, etc.) y otros propios como los iconos, la distribución del texto e imagen en una página que desborda los límites de la pantalla, los cambios en el cursor cuando pasa por un enlace, etc. Un elemento gráfico con mucha presencia en el texto son los enlaces subrayados y en color, que indican la existencia de una página asociada.

En los libros no aparece publicidad mezclada con el texto, mientras que en la web esto es muy frecuente, ya sea en forma de banners o bandas, o en forma de ventanas que se abren independientemente de la voluntad del usuario.

Leer un texto impreso y leer un hipertexto
Ambos tipos de texto admiten diferentes objetivos de lectura (conseguir datos puntuales, obtener respuestas a preguntas concretas, estudiar un tema, recopilar información para hacer un trabajo, divertirse, etc.) y diferentes estrategias lectoras (lectura selectiva, lectura de exploración, lectura completa, etc.). Pero debemos tener en cuenta que para leer un texto impreso sólo necesitamos nuestros ojos, mientras que para leer un hipertexto necesitamos un ordenador conectado a una fuente eléctrica, un navegador, el ratón, etc. El texto impreso favorece una mayor autonomía.

Algunos consejos útiles para la lectura en la web son:

  • El objetivo de lectura debe estar claro (conseguir un dato puntual, profundizar en un tema, obtener información para hacer un trabajo, divertirse, etc.)
  • Se puede optar por leer en la pantalla o por imprimir la página. Esto último permitirá subrayar.
  • No se deben confundir los enlaces propios del hipertexto con las ideas principales, aunque aparezcan subrayados.
  • Para comprender la idea central del texto, es conveniente leer la página entera antes de empezar a navegar por los diferentes enlaces.

Buscar información en el conjunto de la red

Para facilitar la búsqueda de información en la red han surgido una especie de catálogos de la misma que se llaman buscadores. Son programas que ayudan a encontrar sitios web y que ofrecen varias formas de consulta.

  • El directorio temático, que es simplemente una lista de temas unidos a una selección de sitios relacionados con el tema. El directorio es útil para realizar una primera aproximación al tema y conocer los principales recursos existentes en la red.
  • La base de datos, que se consulta por palabras clave. Para realizar este tipo de búsquedas existen dos posibilidades: búsquedas sencillas y búsquedas avanzadas.

La búsqueda simple consiste en introducir una o varias palabras clave en la casilla de búsqueda, sin más indicaciones. Pero es muy frecuente que tengamos necesidad de precisar más las condiciones de nuestra consulta, por ejemplo cuando queremos que las palabras clave aparezcan en un lugar concreto de la página (título, URL, cuerpo, etc.) o cuando queremos páginas que han sido añadidas a la red durante un periodo preciso. En estos casos nos interesa utilizar la opción de búsqueda avanzada.

Acotar la consulta
Al realizar una consulta puede ocurrir que no se obtengan respuestas o que éstas sean escasas. En este caso se puede intentar otra vez introduciendo algunas de las siguientes modificaciones:

  • Comprobar la ortografía.
  • Escribir las palabras sin acentuar y en minúscula.
  • Dejar solo las palabras clave más generales.
  • Sustituir la opción «que la página contenga todas las palabras clave» por la opción «que la página contenga algunas de las palabras clave».
  • Utilizar sinónimos.

No obstante, la situación más frecuente es que los recursos encontrados sean excesivos. En ese caso, se puede recurrir a las siguientes estrategias:

  • Restringir la búsqueda a ciertos campos: título, URL, etc.
  • Utilizar más palabras clave y seleccionar la opción «que la página contenga todas las palabras clave».
  • Seleccionar la opción que elimine las páginas que contengan ciertos términos que queremos descartar.
  • Utilizar frases en lugar de palabras sueltas.
  • Utilizar buscadores temáticos o especializados.

 

Hacer trabajos de investigación utilizando documentos de la red

Hacer un trabajo utilizando los documentos publicados en la red no es muy diferente de hacerlo utilizando documentos impresos. Sin embargo, lo más habitual será utilizar ambos tipos de documentos. Los pasos a seguir pueden ser los siguientes:

  1. Decidir y delimitar el tema.
  2. Buscar y seleccionar documentos sobre ese tema.
    Es importante preparar la consulta previamente (tipo de documentos que se consultarán, palabras clave que se utilizarán, tipo de búsqueda que se hará, preferencias en la presentación de resultados, etc.). Para empezar, se pueden consultar algunos diccionarios y enciclopedias electrónicos. También se pueden consultar los catálogos de la biblioteca escolar o pública para encontrar libros que profundicen en el tema del trabajo.
  3. Tomar nota de las informaciones interesantes, utilizando diferentes técnicas.
    Es fundamental anotar siempre de qué documentos se toma la información para poderlos citar al final. En el caso de páginas web, anotar la URL y la fecha de consulta.
  4. Elaborar un trabajo personal con las informaciones recogidas (sintetizar la información obtenida de varias fuentes, hacer un guión, redactar, etc.)
  5. Preparar el trabajo para presentarlo al profesor, compañeros, etc.
    Pasarlo a limpio e incluir ilustraciones, esquemas y gráficos. Citar las fuentes. En esta última fase, el trabajo puede tomar varias formas: un texto, una presentación, una página web, etc.

Seleccionar información de calidad en Internet

En la red nadie selecciona lo que se publica ni nadie nos dirá si una información es de calidad, sino que tendremos que decidirlo por nosotros mismos. Por ello es necesario desarrollar otras habilidades muy importantes:

  • Ser un lector crítico, capaz de distinguir entre el contenido y su presentación.
  • Saber evaluar la información y saber tomar decisiones sobre la que realmente nos interesa.
  • Saber crear un documento personal con todas las informaciones localizadas citando las fuentes.

¿En qué debemos fijarnos para decidir si una web es de calidad?
La capacidad de hacer una lectura crítica de una página web es muy importante. La pantalla hace más atractivos los contenidos por lo que el peligro reside en que el «envoltorio» pueda hacernos creer que son interesantes unos contenidos de escasa calidad. Algunas pistas básicas para saber si podemos confiar en el contenido de un sitio web son:

  • ¿Está claro quién es el responsable del sitio web? ¿Es una persona, un grupo, una institución? ¿Hay una dirección de contacto?
  • ¿Es un profesional reconocido o una institución representativa en ese tema?
  • ¿Se explican los objetivos del sitio? (Los objetivos pueden ser: informar, entretener, hacer posible la comunicación entre personas, educar, realizar trámites burocráticos, hacer publicidad, vender).
  • ¿Es comprensible el texto? ¿Se adapta a mi nivel de conocimientos?
  • ¿Es posible diferenciar la información objetiva de las opiniones del autor?
  • ¿Es posible verificar si el contenido es cierto?
  • ¿Ha sido actualizada la página recientemente?
  • ¿Presenta la información de forma independiente e imparcial? O por el contrario, ¿intenta convencernos a toda costa o vendernos algún producto?
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